Liberty News entrevistó primero al ahora famoso astronauta aspirante Sebasthian Ogalde (as seen on TV, y en casi todos los diarios nacionales). 

Esta vez le preguntamos sobre el siguiente paso de la carrera espacial. Sebasthian trabaja como ingeniero en el proceso de construcción del Satélite Euclid, que estudiará fenómenos como la expansión del universo, la materia oscura y la energía oscura

Tema del que nos hablará en detalle en un siguiente artículo.

De acuerdo a Sebasthian colonizar la Luna es el siguiente paso de la tecnología espacial, en base al principio de que “la tecnología espacial debe ser resistente y probada mil veces. La innovación tiene lugar en la tierra y una vez que se ha testeado rigurosamente se puede llevar al espacio”

“El siguiente objetivo es Marte, pero para que el proceso sea efectivo, hay que tener control”. Ya que en la Luna se puede testear y perfeccionar las tecnologías esenciales para la supervivencia y el florecimiento de colonias espaciales, es importante enfocarse en nuestro satélite. Al cual se puede llegar en aproximadamente 3 días de vuelo.

Sebasthian menciona dos técnicas que sería necesario implementar, testear y mejorar en la Luna.

La primera tecnología clave es la impresión 3D, la cual permite crear estructuras ya ensambladas, por ejemplo, se pueden imprimir cadenas sin necesidad de unir los eslabones por separado, o estructuras extremadamente complejas, y de tamaño diminuto.

Tener maquinas 3D de distintos tamaños y distintas especificaciones, implicaría que no habría necesidad de esperar que “el repuesto” del freno del Rover tenga que llegar en cohete desde la tierra. En este sentido probar los materiales que mejor funcionan en el espacio y optimizarlos, es fundamental, para posibilitar la colonización del espacio.

La impresión 3D fue inventada por Chuck Hail en 1983. Aunque aún estamos lejos de tener una maquina en cada casa que se use con la familiaridad asociada al cepillo de dientes, las impresoras de nivel industrial han dejado de ser usadas casi exclusivamente para prototipar. Ahora se imprimen medicamentos, estructuras de titanio, casas, tejidos vivos, etc.

Es más, la impresión de tejidos vivos, como parches retinales, funciona mejor en el espacio, pues la gravedad no afecta el proceso de impresión de las células.

La segunda tecnología clave es la agricultura, la cual debería ser optimizada al máximo en la superficie terrestre, y continuar siendo mejorada en la luna. De acuerdo a Sebasthian, utilizando la fuerza centrifuga para reemplazar la gravedad se podría apoyar el crecimiento de las plantas. En segundo lugar, habría que lograr que las plantas crecieran sin tierra, es decir, suspendidas en el aire, es decir mejorar la tecnología ya existente de la aeroponía o desarrollar otras similares.

Importantes avances

La investigación sobre agricultura espacial es prometedora, pues se ha logrado que plantas germinen en la superficie lunar.

También se ha demostrado que las lechugas cultivadas en el espacio, no son peligrosas para la salud y contienen niveles de nutrientes similares a las lechugas cultivadas en la tierra.

«La capacidad de cultivar alimentos con un sistema sostenible que resulte seguro para la tripulación va a ser crítica a medida que la NASA haga misiones más largas. Este tipo de lechugas pueden crecer con pocos recursos«, ha declarado Christina Khodadad, investigadora del Kennedy Space Center y coautora de este estudio publicado en la revista Frontiers in Plant Science, citado en El Mundo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here